Gabriel tiene 24 años, es periodista y parte del equipo de prensa de María Corina Machado. Gabriel ha vivido situaciones realmente duras, y luego de varios años de lucha por la libertad de Venezuela, no duda que “por supuesto lo vamos a lograr, vamos a salir del régimen porque han sido años de lucha muy difíciles, pero no han sido en vano. Muchos han dado su vida por esta lucha y no va a ser en vano”.
Como periodista, cubrió el alzamiento ciudadano más grande de los últimos veinte años en Venezuela, las protestas del 2017. En las que desde su perspectiva “se vivió un universo de emociones, porque, aunque corres el mismo riesgo que los demás, tú debes cubrir la noticia, a veces debes dejar a un lado el instinto de supervivencia, y abrir paso al instinto de periodista”.
En su voz, se nota el drama de aquél momento dónde tuvo que dejar de ser ciudadano para ser periodista. “Es una lucha eterna contigo mismo, tienes que aprender a controlar el miedo y tus emociones. En ese momento tu rol, más allá de ser un ciudadano más, es cubrir la noticia, desde el guardia que está reprimiendo, hasta el anciano que huye de esa represión”.
“Es también entender que muchos testimonios te provocan soltar la cámara y llorar, pero no puedes hacerlo porque no es tu rol. Son casos e instantes que te marcan para siempre, pero en el momento no puedes hacer mucho más que difundir esa historia”, me comenta mientras hablamos de las protestas que ha tenido que cubrir, y claro, como ciudadano es difícil dejar el sentimiento a un lado para contar una historia. Cierra diciéndome:“Yo creo que la imparcialidad no existe, pero si debes cubrir la noticia desde el punto más limpio y profesional posible”.
Me cuenta que ha tenido que vivir momentos muy duros, porque ser parte del equipo de María Corina Machado no ha resultado fácil. Recuerda que en 2018 vivieron el terror muy de cerca, golpes, piedras y muchas más agresiones. El viaje a Upata, en el estado Bolívar, ha sido para Gabriel, el momento más duro. Aunque la noche anterior a iniciar una gira por varios estados del oriente del país, el ex presidente de Colombia, Andrés Pastrana había alertado que el régimen de Nicolás Maduro pretendía ejecutar un atentado, no cancelaron la gira “Llegamos a Sucre muy alertas por el anuncio del ex presidente Pastrana. La verdad es que había tensión, aunque intentábamos calmar el ambiente”. En Sucre se encontraron con un despliegue policial fuera de lo normal, sin embargo, al llegar a Bolívar, la historia cambiaría. Narró que llegaron a Upata, Bolivar, y la dirigente fue recibida por simpatizantes que la acompañaron durante se recorrido, al finalizar, los esperaba un grupo de simpatizantes del régimen de Nicolás Maduro. “Veíamos a muchas personas del régimen con palos, y piedras, pero era algo que suele pasar y lo entendimos como un acto más de amedrentamiento”. Jamás imaginó que no sería un amedrentamiento, se convertiría en la agresión más dura de su vida. Comenta que comenzaron los golpes a María Corina, y se desató el caos. Recuerda que un hambre le gritaba que dejara de grabar, pero “el instinto de periodista no te deja bajar el teléfono”. Al verse rodeados, y amenazados, solo pensaban en su vida, en lo necesario que era salir de ahí; tenían que salir vivos.
En medio de la confusión, Gabriel logró ver que se llevaban a la otra periodista “Deje de gritar por mí, comencé a gritar que alguien la ayudara. Realmente no recuerdas todo, pero Upata para mi represento un antes y un después. Como periodista piensas que tienes cierta inmunidad y la verdad es que no es así, por el contrario, eres un blanco”.
Mientras me relata la tragedia de Upata, me surge una pregunta casi obligada, que me cuesta hacer por miedo a la respuesta. Finalmente le pregunté si había pensado alguna vez en irse de Venezuela: “Quedarte en Venezuela, y haciendo política es una decisión de todos los días”. Luego de esa respuesta, me surge una casi más complicada, más íntima y mucho más directa:
¿Qué te ha motivado a quedarte?
- “Ese sueño de construir esa Venezuela que soñamos, la Venezuela en la que anhelo vivir es lo que me motiva a quedarme”.
Durante estos años de lucha, Gabriel no se ha desempeñado solo como periodista, pues el mismo ambiente en el cuál ha decidido trabajar, lo ha conducido a hacer política entendiendo lo adverso que resulta hacer política en tiranía.
Es cierto que hacer política en una decisión de cada día, además de los problemas cotidianos, debes lidiar con la presión de saber que eres un blanco para el régimen, Gabriel lo entiende, pero eso no es lo que más le preocupa. “La verdad es que piensas más en tu familia que en ti mismo. Realmente creo que lo que más me afecta es ver como por estar haciendo esta labor, terminas afectando emocionalmente a tu familia, es ahí donde te das cuenta de la magnitud de lo que haces”.
Gabriel el periodista, sueña con una Venezuela libre donde pueda dedicarse a su profesión, a su pasión, pero es realista, y entiende también que será muy difícil desligarse del mundo que lo ha rodeado durante esta lucha “Obviamente quisiera dedicarme al periodismo porque es mi pasión, pero claro que también pienso en seguir haciendo política. Después de tanto empujar para llegar al objetivo que es la liberación, claro que quieres seguir siendo parte”. Gabriel piensa que el trabajo más difícil e importante, no solo es la liberación de Venezuela, lo es también la construcción de una nueva república. “Luego de la libertad, toca asegurarnos de que el poder, y el país no van a quedar en manos de otro socialista que al final no sea una solución. La lucha no termina con liberar a Venezuela, va más allá. Se trata de construir la Venezuela liberal”.
Admite que le parece increíble como cada vez que visita una comunidad nueva, aprende de cada una de las personas con las que habla. “Yo inicié en la política muy joven y me ha hecho crecer. He aprendido mucho a escuchar a la gente, porque ese es nuestro rol”.
Si algo ha aprendido Gabriel de la política, es la importancia de la credibilidad y la coherencia, me cuenta que, como organización, se han quedado solos políticamente porque han dicho la verdad, pero también es firme al decirme que al final, la gente agradece esa sinceridad, sin importar lo duro que sea.
Gabriel es uno de los miles de jóvenes que hoy siguen apostando por Venezuela. Gabriel no es solo periodista, es uno de esos chamos resilientes que ha decidido quedarse a la recuperación y reconstrucción del país.
“Después de tanto empujar para llegar al objetivo que es la liberación, claro que quieres seguir siendo parte”.

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